DISCURSO DEL PRESIDENTE TRUMP SOBRE LA POLÍTICA DE ESTADOS UNIDOS PARA CUBA

 Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.

DISCURSO DEL PRESIDENTE TRUMP SOBRE LA POLÍTICA DE ESTADOS UNIDOS PARA CUBA
Teatro Manuel Artime
Miami, Florida
Junio 16, 2017

1:31 P.M. EDT

EL PRESIDENTE: Gracias a todos. Muchas gracias. Es un gran honor. Y gracias a mi gran amigo, el Vicepresidente Mike Pence, que es estupendo. (Aplausos.) Y gracias a Miami. Nos encanta Miami.

Permítanme empezar diciendo que me alegro de que el Secretario de Estado Rex Tillerson y yo, junto con un equipo muy talentoso, hayamos podido reunir a Otto Warmbier con sus padres. (Aplausos.) Lo que le ha sucedido es algo verdaderamente terrible, pero al menos los que lo aman tanto pueden ahora cuidarlo y estar con él.

Además, mi querido amigo, Steve Scalise, recibió un balazo por todos nosotros. Y por él, y por el tremendo dolor y sufrimiento que está soportando ahora -está pasando un momento difícil, mucho peor de lo que nadie pensaba- nuestro país tal vez comience a acercarse, se una más. Es tan importante.

Así que todos le debemos a Steve unas enormes gracias, enormes. Y tengamos en nuestros corazones y oraciones a la familia Warmbier, a la familia Scalise y a todas las víctimas de tiroteos a los congresistas. Y menudo día que fue y nuestros oficiales de policía fueron increíbles, ¿no? Hicieron un gran trabajo. (Aplausos).

Y oremos todos por un futuro de paz, unidad y seguridad para toda nuestra gente. (Aplausos.) Gracias. Y por Cuba.

Estoy muy emocionado de estar de vuelta aquí con todos mis amigos en Little Havana. (Aplausos.) Me encanta. Me encanta esta ciudad.

MIEMBRO DE LA AUDIENCIA: ¡Te queremos!

EL PRESIDENTE: Gracias. Gracias.

Esta es una comunidad increíble, la comunidad cubano-estadounidense – tanto amor. Lo vi inmediatamente.

MIEMBRO DE LA AUDIENCIA: ¡Te queremos!

EL PRESIDENTE: Gracias, querida. Oh, yo también os quiero. (Aplausos).

Lo que ustedes han construido aquí -una cultura vibrante, un barrio próspero, el espíritu de aventura- es un testimonio de lo que podría ser una Cuba libre. Y con la ayuda de Dios, una Cuba libre es lo que pronto lograremos. (Aplausos).

AUDIENCIA: ¡EE. UU.! ¡EE. UU.! ¡EE. UU.!

EL PRESIDENTE: Y ni siquiera me importa que estemos a 110 grados aquí arriba. (Risas.) Esta sala está llena. ¿Saben?, no fue diseñada para esto. Me gustaría dar las gracias al departamento de bomberos. (Risas.)

Estamos encantados de estar acompañados por tantos amigos y líderes de nuestra gran comunidad. Quiero expresar nuestra profunda gratitud a un hombre que realmente se ha convertido en un amigo mío -y quiero decirles, es un competidor duro de pelar- el Senador Marco Rubio. (Aplausos.) Una persona excelente. (Aplausos.) Es un hombre firme. Es firme y es bueno, y él los quiere. Él los quiere.

Y escuché a otro amigo mío, el congresista Mario Díaz-Balart – (aplausos) – y les diré, me encantó lo que dijo, y lo aprecio. Mario, aprecié mucho lo que dijiste. De hecho, estaba buscando a Mario. Quería encontrarlo, dijeron que estaba en el escenario. Casi lo arrastré fuera del escenario para darle las gracias, pero ahora te lo agradezco de todos modos. Gracias, Mario. Eso fue estupendo. Lo agradezco de verdad.

Y también quiero agradecer a mi buen amigo, y tan solo un hombre que fue un tremendo apoyo en el estado de Florida, por estar con nosotros – el Gobernador Rick Scott. (Aplausos.) Un trabajo excelente. Está haciendo un trabajo excelente. Espero que se presente al Senado. Sé que se supone que no debo decir eso. Espero que se presente al Senado. Rick, ¿te has presentado? (Aplausos.) No lo sé. Marco, vamos, vamos. Tenemos que conseguir que … espero que se presente al Senado.

Nos sentimos profundamente honrados de estar acompañados por increíbles Veteranos de la Bahía de Cochinos. (Aplausos.) Estas son grandes personas, gente increíble. (Aplausos).

Tengo recuerdos maravillosos de nuestra visita durante la campaña. Fue una visita muy especial. Eso fue justo antes de las elecciones. Supongo que funcionó, ¿verdad? Ay, Florida, en su totalidad, y esta comunidad nos han apoyado con enormes márgenes. Se lo agradecemos.

Pero incluyendo uno de los grandes honores, ese fue el honor de obtener el premio de Bahía de Cochinos justo antes de las elecciones, y es genial reunirse en un lugar al que han puesto el nombre de un verdadero héroe del pueblo cubano. Y ya saben lo que eso significa. (Aplausos).

También me complace dar la bienvenida hoy a dos personas que no están presentes -José Daniel Ferrer y Berta Soler- (aplausos) – se les impidió salir de Cuba para este evento. Así que los reconocemos. Son grandes amigos – una gran ayuda. Y aunque no pudieran estar con nosotros, estamos con ellos al 100 por ciento. (Aplausos.) Estamos con ellos. ¿Verdad?

Por último, quiero reconocer a todo el público que tiene su propia historia dolorosa pero importante que contar sobre la verdadera y brutal naturaleza del régimen de Castro. Brutal. Agradecemos a los disidentes, a los exiliados y a los niños de la Operación Peter Pan – ya saben lo que eso significa – (aplausos) – y a todos los que se reúnen en los cafés, iglesias y calles de esta increíble zona y ciudad para contar la verdad y defender la justicia. (Aplausos).

Y queremos agradecerles a todos por ser una voz por los que no la tienen. Hay gente que no tiene voz, pero ustedes están marcando la diferencia, y todos queremos agradecérselo. Este grupo es increíble. Sencillamente increíble – ustedes son un grupo increíble de gente talentosa, apasionada. Gracias. Un grupo de personas increíbles.

Muchos de ustedes fueron testigos de terribles crímenes cometidos en servicio de una ideología depravada. Vieron los sueños de generaciones mantenidas en cautiverio, y simplemente, literalmente, miren lo sucedido y lo que ha hecho el comunismo. Ustedes conocieron rostros que desaparecieron, inocentes encerrados en prisiones y creyentes perseguidos por predicar la palabra de Dios. Contemplaron a las Mujeres de Blanco heridas, ensangrentadas y capturadas en su camino desde la Misa. Ustedes han oído los gritos escalofriantes de sus seres queridos, o los chasquidos de pelotones de fusilamiento atravesando la brisa del océano. No es un sonido bueno.

Entre los valientes disidentes cubanos que están aquí hoy con nosotros sobre el escenario, se encuentra Cary Roque, quien fue encarcelado por el régimen de Castro hace 15 años. (Aplausos.) Tiene un aspecto estupendo.

SRA. ROQUE: Gracias, Sr. Presidente. Gracias, Sr. Vicepresidente. Gracias, Marco Rubio, Mario Diaz-Balart. Gracias a todos los hombres y a los cubanos que luchan sin importar lo que pase – por la libertad cubana. Sr. Presidente, en nombre del pueblo cubano, de las personas que más quiero en el mundo, de mi patria, gracias. Gracias, y apreciamos su amor. (Aplausos.)

EL PRESIDENTE: Gracias. ¡Guau! Eso fue muy bueno. Ella tampoco sabía que iba a hacer eso, se lo digo yo. Muchas gracias.

Antúnez, encarcelado durante 17 años. ¿Dónde está? (Aplausos.) Me encanta ese nombre. Antúnez — me encanta ese nombre –y Ángel de Fana, encarcelado durante más de 20 años. (Aplausos.) Gracias. Gracias. Gente muy valiente.

Los exiliados y disidentes aquí presentes hoy han sido testigos de que el comunismo destruye una nación, así como el comunismo ha destruido cada nación donde se ha intentado. (Aplausos.) Pero ya no nos callaremos ante la opresión comunista. Ustedes han visto la verdad, han hablado la verdad, y la verdad nos ha llamado ahora – este grupo – nos ha llamado a la acción. Gracias.

El año pasado, prometí ser una voz contra la represión en nuestra región -recuérdenlo, una tremenda opresión- y una voz por la libertad del pueblo cubano. Ustedes oyeron esa promesa. Ustedes ejercieron el derecho que tienen para votar. Salieron y votaron. Y aquí estoy como prometí – como lo prometí. (Aplausos.)

Se lo prometí, cumplo mis promesas. A veces en la política, toma un poco más de tiempo, pero lo conseguimos. Lo conseguimos. ¿No lo conseguimos? Será mejor que te lo creas, Mike. Lo conseguimos. (Risas.) Gracias. Gracias. No, cumplimos nuestra promesa.

Y ahora que soy su Presidente, Estados Unidos expondrá los crímenes del régimen castrista y apoyará al pueblo cubano en su lucha por la libertad. Porque sabemos que lo mejor para Estados Unidos es tener libertad en nuestro hemisferio, ya sea en Cuba o en Venezuela, y tener un futuro donde la gente de cada país pueda vivir sus propios sueños. (Aplausos.)

Durante casi seis décadas, el pueblo cubano ha sufrido bajo el dominio comunista. Hasta el día de hoy, Cuba está gobernada por las mismas personas que mataron a decenas de miles de sus propios ciudadanos, que trataron de difundir su ideología represiva y fallida en todo nuestro hemisferio y que una vez trataron de albergar armas nucleares enemigas a 90 millas de nuestras costas.

El régimen de Castro ha enviado armas a Corea del Norte y ha alimentado el caos en Venezuela. Mientras encarcela a inocentes, ha albergado a asesinos de policías, secuestradores y terroristas. Ha apoyado la trata de personas, el trabajo forzado y la explotación en todo el mundo. Esta es la simple verdad del régimen castrista. (Aplausos.)

Mi Gobierno no se ocultará de él, no lo disculpará ni lo va a glamourizar. Y jamás, jamás viviremos de espaldas a la realidad. Sabemos lo que está pasando y recordamos lo que pasó. (Aplausos.)

En mi reciente viaje al extranjero, dije que Estados Unidos está adoptando un realismo de principios, arraigado en nuestros valores, intereses compartidos y sentido común. También dije que los países deberían asumir una mayor responsabilidad para crear estabilidad en sus propias regiones. Es difícil pensar en una política que tenga menos sentido que el terrible y equivocado acuerdo del Gobierno anterior del Presidente Obama con el régimen de Castro. (Aplausos.) Bueno, hay que decirlo, el acuerdo de Irán fue bastante malo también. No olvidemos esa belleza.

Hicieron un trato con un gobierno que difunde la violencia y la inestabilidad en la región y no obtuvieron nada – piensen en ello – no obtuvieron nada – lucharon por todo y simplemente no luchamos lo suficiente. Pero ahora esos días han terminado. Ahora tenemos las de ganar. Ahora tenemos las de ganar. (Aplausos).

La flexibilización de las restricciones en los viajes y el comercio del Gobierno anterior del Presidente Obama no ayuda al pueblo cubano, sino que enriquece al régimen cubano. (Aplausos.) Los beneficios de la inversión y el turismo fluyen directamente a las fuerzas militares. El régimen toma el dinero y es dueño de la industria. El resultado de la acción ejecutiva del Gobierno del Presidente Obama ha sido sólo más represión y un movimiento para aplastar el movimiento pacífico y democrático.

Por lo tanto, con efecto inmediato, estoy cancelando el acuerdo completamente unilateral del Gobierno del Presidente Obama con Cuba. (Aplausos).

AUDIENCIA: ¡Trump! ¡Trump! ¡Trump!

EL PRESIDENTE: Hoy anuncio una nueva política, tal como prometí durante la campaña, y firmaré ese contrato justo en esa mesa en un momento. (Aplausos).

Nuestra política buscará un acuerdo mucho mejor para el pueblo cubano y para Estados Unidos de América. No queremos que Estados Unidos apoye a un monopolio militar que explota y abusa de los ciudadanos de Cuba.

Nuestra nueva política comienza con la aplicación estricta de la ley de Estados Unidos. (Aplausos.) No levantaremos las sanciones al régimen cubano hasta que todos los prisioneros políticos sean liberados, se respeten las libertades de reunión y expresión, se legalicen todos los partidos políticos y se programen elecciones libres y supervisadas internacionalmente. Elecciones. (Aplausos).

Limitaremos firmemente el dinero estadounidense que fluye hacia los servicios militares, de seguridad y de inteligencia que son el núcleo del régimen de Castro. Será restringido. Vamos a hacer cumplir la prohibición del turismo. Vamos a hacer cumplir el embargo. Tomaremos medidas concretas para garantizar que las inversiones fluyan directamente a la población, para que puedan abrir empresas privadas y comenzar a construir el gran, gran futuro de su país, un país de gran potencial. (Aplausos).

Mi acción de hoy circunvala a las fuerzas militares y al gobierno, para ayudar al propio pueblo cubano a crear negocios y conseguir vidas mucho mejores. Mantendremos las salvaguardias para evitar que los cubanos arriesguen sus vidas al viajar ilegalmente a Estados Unidos. Se ponen en tal peligro en la manera que tienen que venir a este país, y nosotros estaremos salvaguardando a esa gente. Tenemos que hacerlo. No tenemos otra elección. Tenemos que hacerlo. (Aplausos).

Y trabajaremos para que llegue el día en que una nueva generación de líderes ponga fin a este largo reinado de sufrimiento. Y creo que ese final está en un futuro muy cercano. (Aplausos).

Desafiamos a Cuba a que venga a la mesa con un nuevo acuerdo que sea en el mejor interés tanto de su pueblo como de nuestro pueblo y también de los cubanoamericanos.

Al gobierno cubano le digo: Pongan fin al maltrato de los disidentes. Liberen a los presos políticos. Dejen de encarcelar a gente inocente. Ábranse a las libertades políticas y económicas. Devuelvan a los fugitivos de la justicia estadounidense – incluyendo el regreso de la asesina de policías Joanne Chesimard. (Aplausos).

Y por último, entreguen a los criminales militares cubanos que derribaron y mataron a cuatro valientes miembros de Hermanos al Rescate que estaban en aviones civiles desarmados, pequeños y lentos. (Aplausos).

Entre esas víctimas se encontraban Mario de la Peña, Hijo y Carlos Costa. Nos sentimos honrados de estar acompañados por los padres de Mario, Miriam y Mario, y la hermana de Carlos, Mirta. ¿Dónde están? (Aplausos.) Esos son unos padres estupendos, estupendos, que aman tanto a sus hijos. Lo que han hecho es simplemente algo increíble, increíble – lo que representan – no murieron en vano – lo que representan para todos, y especialmente para el pueblo cubano. Así que sus hijos no murieron en vano, créanme. (Aplausos).

Así que para el régimen de Castro, repito: Terminará el albergue de criminales y fugitivos. No tienen otra elección. Terminará. (Aplausos).

Cualquier cambio en la relación entre Estados Unidos y Cuba dependerá del progreso real hacia estos y otros objetivos, muchos de los cuales ya he descrito. Cuando Cuba esté dispuesta a tomar medidas concretas para estos fines, estaremos listos, dispuestos y podremos sentarnos a la mesa para negociar ese acuerdo que será mucho mejor para los cubanos, para los estadounidenses. Un acuerdo mucho mejor y un acuerdo que es justo. Un acuerdo justo y un acuerdo que tiene sentido.

Nuestra embajada permanece abierta con la esperanza de que nuestros países puedan forjar un camino mucho más fuerte y mejor. Estados Unidos cree que las naciones libres, independientes y soberanas son el mejor vehículo para la felicidad humana, para la salud, para la educación, para la seguridad, para todo. Todos aceptamos que todas las naciones tienen el derecho de trazar sus propios caminos -y yo ciertamente soy muy creyente en eso- así que respetaremos la soberanía cubana. Pero nunca daremos la espalda al pueblo cubano. Eso no pasará. (Aplausos).

A lo largo de los años, ha crecido una simpatía especial entre esta tierra de los libres y la gente hermosa de esa isla, tan cerca de nuestras costas y tan profundamente entretejida en la historia de nuestra región. Estados Unidos ha rechazado a los opresores del pueblo cubano. Son rechazados. Oficialmente hoy, son rechazados. (Aplausos.) Y para esas personas, Estados Unidos se ha convertido en una fuente de fuerza, y nuestra bandera en un símbolo de esperanza.

Sé que eso es exactamente lo que Estados Unidos es para ustedes y lo que representa para ustedes. Representa lo mismo para mí. Representa lo mismo para todos nosotros. Y eso es lo que fue para un niño, Luis Haza. ¿Han oído hablar de Luis? Se hizo muy famoso, un gran talento: apenas tenía ocho años cuando Fidel Castro tomó el poder. En aquella época, el padre de Luis era el jefe de policía de Santiago de Cuba. ¿Conocen Santiago? ¿Sí? Oh, conocen Santiago. Pocos días después de que Fidel tomara el control, su padre fue uno de los 71 cubanos fusilados cerca de la Loma de San Juan a manos del régimen de Castro.

Luis enterró su dolor en su gran amor por la música. Comenzó a tocar el violín tan brillante y tan bellamente. Pronto el régimen vio su increíble don y quiso usarlo para propósitos de propaganda. Cuando tenía 12 años, organizaron un programa especial de televisión nacional y exigieron que tocara un solo para Raúl Castro, que por cierto se está marchando ahora. Me pregunto por qué.

Enviaron a un funcionario a buscar a Luis a su casa. Pero Luis se negó a ir. Y pocos días después, los soldados de Castro entraron en su área de ensayos de la orquesta, disparando armas. Le dijeron que tocara para ellos. Aterrorizado, Luis empezó a tocar. Y toda la sala se quedó maravillada por lo que oían. Del violín del niño tembloroso salía una melodía que todos reconocían. Este joven cubano estaba tocando “The Star Spangled Banner”. (Aplausos.) Luis tocó el himno nacional de Estados Unidos hasta el final, y cuando terminó, la sala estaba en silencio.

Cuando decimos que Estados Unidos es un símbolo para el mundo -un símbolo de libertad y un símbolo de esperanza-, eso es lo que Luis quería decir, y eso es lo que Luis mostró ese día. Fue un gran día. Fue un día estupendo. Y eso es por lo que todos permaneceremos. Ese fue un momento muy importante, como ahora, para Cuba. Un momento muy importante. (Aplausos.) Estados Unidos siempre defenderá la libertad, y Estados Unidos siempre orará y alentará por la libertad del pueblo cubano.

Ahora, ese niño, cuya historia acabo de contarles, el que tocó ese violín tan bellamente hace tantos años, está aquí hoy con nosotros en nuestro tan, tan lleno y extremadamente cálido auditorio. (Risas.) Por supuesto, ya no es un niño, sino un violinista y director de renombre mundial, uno de los grandes. Y hoy volverá a tocar su violín y llenará los corazones de todos los que aman y aprecian a Cuba, Estados Unidos y la libertad. (Aplausos.)

Ahora quiero invitar a Luis al escenario.

Luis. (Aplausos.)

(Luis Haza toca The Star-Spangled Banner en el violín.)

AUDIENCIA: ¡EE. UU.! ¡EE. UU.! ¡EE. UU.! (Aplausos.)

EL PRESIDENTE: Gracias, Luis. Sólo le pregunté: ¿cuándo estabas más nervioso? ¿Hoy o entonces? Él contestó: “honestamente, creo que hoy”. Eso es bonito – (risas.) Gracias, Luis, eso fue hermoso.

Así que quiero agradecer a Miami. Quiero darle las gracias a Little Havana. Havana, te queremos. ¿La queremos? ¿Se mudarían a otro lado? No se mudarían a Palm Beach, ¿verdad? No. De ninguna manera. Little Havana.

Y quiero agradecer hoy a todos nuestros grandes amigos que están aquí. Han sido una gente increíble, leal, hermosa. Y gracias. No me lo recuerden. En realidad, le estaba diciendo a Mike, que faltaban dos días – en mi cumpleaños – hasta un gran día, que resultó ser mañana – el día 16. Ese fue el día que bajé con Melania por la escalera mecánica de Trump Tower. Eso es mañana. (Aplausos.) Así que es exactamente mañana – dos años desde que lo anunciamos. Y salió bien. Salió bien. (Aplausos.) Es un gran honor. Créanme, es un gran honor. ¿Verdad?

AUDIENCIA: (Canta Feliz Cumpleaños.)

EL PRESIDENTE: Gracias. Muchas gracias.

Solo quiero terminar diciendo que Dios bendiga a todos los que buscan la libertad. Que Dios bendiga a Cuba. Que Dios bendiga a Estados Unidos de América. Y que Dios los bendiga a todos. Gracias. Ahora voy a firmar. Gracias.

(El Presidente participa en una firma.)

Así que esto dice: “fortalecer la política de Estados Unidos hacia Cuba”. Y puedo agregar: “fortalecer muchísimo”. (Risas.) Así que esto es muy importante, y vean lo que va a suceder. Va a ser un gran día para Cuba.

Gracias. Muchas gracias. (Aplausos).

FIN

2:09 P.M., HORA DE VERANO DEL ESTE

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